Pijama Camisero Plumeti marfil

Esta primavera viene cargada de romanticismo como el pijama camisero de mujer en plumeti color marfil.
Suave, agradable y femenino.
Es ideal y su aire romántico te hará sentir en las nubes.
¡Descanso y relax asegurado!

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Dormir desnudo adelgaza, previene la hipertensión y beneficia la vida sexual

Médicos internacionales explican que dormir sin ropa, adelgaza, ayuda a descansar mejor, beneficia la vida sexual, previene la hipertensión, mejora la autoestima, reduce el riesgo de diabetes y, hasta beneficia el bolsillo, al evitar comprar, lavar y secar las pijamas y otras prendas para dormir.

Un estudio publicado en la revista Diabetes concluyó que personas que durmieron sin ropa en una habitación de temperatura fresca, no fría, presentaron niveles estables de glucosa en la sangre y más sensibilidad a la insulina.

El mismo estudio determinó que dormir desnudo en temperatura fresca ayuda a quemar el exceso de calorías porque obliga al cuerpo a generar calor. Esto activa la grasa marrón involucrada en la variación de peso corporal, por lo se perderá peso más rápidamente que al dormir en una habitación cálida.

Menos ropa, mejor

El elástico en la cintura y tobillos de los pantalones de la pijama, o los puños o pliegues en los camisones provocan mala circulación de la sangre en el cuerpo. Además, cuando se duerme con pijama o bajo mantas pesadas se impide la liberación de la hormona del crecimiento encargada también de la reparación nocturna de huesos, músculos y piel.

La National Sleep Foundation, de Estados Unidos, cita en un estudio que dormir desnudo regula los niveles de cortisol que previene el aumento de presión arterial y colesterol, el apetito, las interrupciones de sueño y mejora el libido.

Los que no están satisfechos con su físico, también pueden encontrar beneficio al dormir sin ropa. La mejor estrategia para personas con problemas de autoestima a causa de insatisfacción con su cuerpo es dormir desnudo. Este gesto tan simple ayuda a mejorar la confianza y la autoestima, al ver el físico tal cual es cada noche.

Según el experto Austin Ugwumadu, del hospital St George’s, de Londres, dormir sin pijama es una buena práctica para la mujer, pues reduce problemas de infección por hongos vaginales que se reproducen en ambientes cerrados y cálidos, y aconseja usar ropa holgada o sencillamente “no llevar nada en absoluto”. En los varones dormir desnudo favorece la fertilidad pues los testículos se mantienen a una temperatura más fresca y adecuada.

Además mantener una temperatura corporal por debajo de 21 grado centígrado, favorecería la liberación de las hormonas anti-envejecimiento y la melatonina, que por la noche ayuda al organismo a regular el ciclo del sueño.

Si se desea favorecer el apetito sexual y amanecer de buen humor y ánimo, Natasha Turner, experta naturópata norteamericana, aconseja dormir piel con piel sin interferencia de ropa. Esto favorece la liberación de la oxitocina, conocida como la hormona del amor, reduce la presión arterial, mejora de la motilidad intestinal y alivia el estrés.

El Instituto de Estudios del Sueño, de Los Angeles, Estados Unidos confirmó que dormir con pijama, aumenta la temperatura del cuerpo, lo que afecta el ciclo de sueño, inhibe el sueño profundo y favorece el insomnio. Por el contrario, dormir desnudo regula la temperatura corporal, propicia sueño plácido y reconfortante y refuerza la memoria.

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6 comentarios

veronicaarqueromadrid Va ser que no es creible, ni que vaya bien para la memoria,ni adelgace ni na de esas cosas...

adamfuentesmontalvo po yo ayer dormí en pelotas o.O


¿Eres un psicópata? Contesta una simple pregunta para saberlo

La psicopatía se define como un desorden de personalidad que proyecta ciertas características, las cuales podríamos agrupar en torno a rasgos como una inteligencia notable, la ausencia de empatía, egocentrismo exacerbado, poca tolerancia y una destacada eficiencia para manipular a otros. Sin embargo, aún no existe un consenso pleno en los criterios que podrían definir con precisión esta condición de la psique.

Entre algunos de los modelos que intentan determinar la sintomatología propia de este desorden tenemos, por ejemplo, el Inventario de Personalidad Psicopática. Se trata de una prueba correlaciona tres variables, que incluyen rasgos como sentimiento de grandeza, mitomanía, sentido nulo de culpa o remordimiento, egocentrismo, inmunidad ante el estrés, y rebeldía. Otro popular índice es el Listado de Cleckley, el cual se presenta en el libro The Mask of Sanity (1941). Su autor enlista 16 cualidades comunes que considera como representativas de una personalidad psicopática: entre ellas alta inteligencia, encantadora audacia, ausencia de nerviosismo, falta de sinceridad, remordimiento, vergüenza y egocentrismo patológico.

Durante los últimos dos años, si es que habitualmente acostumbras surfear la Red, es probable que te hayas percatado de la popularidad que tienen los contenidos relacionados a psicópatas. En Pijama Surf hemos constatado con cierta sorpresa el ‘magnético’ efecto que irradian estas notas entre nuestros lectores, y comprobado que lo mismo sucede con muchos otros sitios —lo cual descarta que sea una peculiaridad exclusiva de los usuarios de nuestro sitio. Cabe mencionar que los contenidos más populares dentro de esta temática son en particular los que evidencian características específicas de un psicópata o incluso fórmulas cualitativas para distinguirlos.

¿Por qué esta fascinación pop por la figura del psicópata? En lo personal me resulta intrigante este fenómeno, ya que en el intento de explicarlo emergen interesantes componentes.

Probemos con algunas hipótesis



a) El síndrome del ‘chico malo’

Ella es una niña buena, que ama a su madre, a Jesús, y a su país. Mientras que él es un chico malo, que tras romper su corazón ni siquiera la extraña. Eso es lo que relata Tom Petty en su canción “Free Falling”, y creo que todos conocemos, o incluso hemos protagonizado, historias similares. Ignoro si propiamente podríamos estar hablando de una especie de masoquismo emocional, pero parece que existe una cierta tendencia psicológica a la victimización —algo así como un nefasto magnetismo a jugar, en algunas ocasiones, el papel de víctima. Y en este contexto el psicópata juega un rol perfecto de victimario (lo cual podría justificar esta atracción hacia su figura). Precisamente de este punto podemos desdoblar nuestra siguiente hipótesis.

b) Atracción por lo oscuro

La mayoría de nosotros hemos sentido una especie de atracción, envuelta en sensualidad, ante lo oscuro, ante aquello que amenaza nuestra integridad física y moral. Lo anterior quizá se deba a la necesidad de probar los límites de nuestras virtudes y defectos, o tal vez tiene que ver con un esporádico llamado a someternos, a legar la responsabilidad de nuestro camino a una fuerza ‘superior’, la cual si bien nos proveerá nulo bienestar, al menos no seremos nosotros los culpables de lo que nos sucede. Evidentemente el psicópata es un candidato perfecto para encarnar esta figura dominante, un tipo cuya frialdad e inteligencia son por default suficientes para hackear cualquier potencial resistencia de nuestro lado.

c) Paranoia

Supongo que entre los lectores que sienten una particular atracción por conocer más acerca del perfil psicopático habrá algunos cuya motivación es mucho menos sofisticada que en el caso de las dos hipótesis anteriores: simplemente les aterra la posibilidad de que un familiar, colega o su pareja misma puedan ser potenciales psicópatas y quieren tratar de asegurarse de que están a salvo (lo cual, paradójicamente, les hace a ellos candidatos a serlo).

d) La duda

La cuarta hipótesis, y una de las más divertidas a mi juicio, es que muchos se sienten atraídos al tema psicópata, y en especial a los contenidos que ofrecen un potencial diagnóstico, porque aún no han descartado la posibilidad de que ellos mismos califiquen para este perfil. Lo anterior me inspira un par de reflexiones: por un lado la falta de autoconocimiento de la que muchos pecamos y, por otro, una creciente (y esperanzadora) inquietud por resarcir esa falta. Pero bueno, si estás apostando por el autoconocimiento puedes descartar, casi per se, que tu personalidad califique como psicopática.

e) Dream pop a la sombra

Finalmente una quinta hipótesis. La cultura pop y los medios masivos nos han convidado múltiples ejemplos de personajes que manifiestan la psicopatía, y que hasta cierto punto resultan fascinantes. Ya sea que hablemos del Dr. Hannibal Lecter (The Silence of the Lambs, 1991), de Max Cady (Cape Fear, 1991), Jack Torrance (The Shining,1980), el Guasón (Batman, 1989) o Patrick Bateman (American Psycho, 2000), incluyendo otros muchos personajes de novelas como la de Easton Ellis, invariablemente encontramos razones para sentirnos al menos parcialmente atraídos a estos tipos: su quirúrgica eficiencia para materializar ciertas empresas, el hecho de que sean generalmente bien parecidos, su don para manipular y simultáneamente entretejer un encantador manto, etc. Y aquí podemos desprender otra reflexión: ¿ no están un poco sobrevaluadas en nuestra sociedad cualidades como la inteligencia fría, el físico privilegiado y la insensible efectividad? Tal vez ambos fenómenos están de algún modo relacionados.

Test Psicopático

Pero retomemos el título de este artículo y prosigamos al ansiado examen que nos permitirá determinar si calificamos o no como psicópatas. Existe un famoso dilema, el “problema del tranvía”, planteado por Philippa Foot y que consiste en el siguiente escenario: un tranvía que tú estas dirigiendo se aproxima hacia cinco personas, las cuales seguro morirán en caso de que no cambies de vía. Pero si lo haces, esto tendrá un costo, terminarás impactando a una persona que se encuentra justo en medio de la otra ruta.

Partiendo de este problema, la filósofa Judith Jarvis Thomson hace una adaptación y plantea: estás parado justo detrás de un corpulento extraño sobre un puente que atraviesa la vía. La única manera de salvar a las cinco personas que el tranvía está por arrollar es empujar a esta persona, para que su cuerpo, tomando en cuenta su peso y tamaño, bloquee el paso del vehículo antes de que este llegue a su fatal destino. Sobra decir que el extraño morirá indudablemente.

La adaptación de Thomson la retoma a su vez el psicólogo de la Universidad de Cambridge, el Dr. Kevin Dutton, para determinar, según la respuesta, si una persona tiene o no tendencias psicopáticas. Por ello, antes de continuar, respóndete a la pregunta: ¿Qué haría yo en esta situación? Una vez completado el ejercicio continua leyendo.

Según Dutton, la adaptación de Thomson involucra un dilema personal de moral, lo cual lo hace apto para medir las tendencias psicopáticas. Neurológicamente este dilema “martillea en la puerta del centro emocional del cerebro, conocido como la amígdala”. Lo anterior implica que, expuestos ante el dilema, el 90% de la gente ‘normal’ no estaría dispuesta a empujar al corpulento desconocido sobre la vía, o al menos le costaría gran trabajo tomar la decisión, aun si con ello lograra salvar cinco vidas. En cambio, de acuerdo con este investigador de Cambridge, un psicópata “felizmente, y sin siquiera parpadear, arrojaría al ‘gordito’ sobre las vías”. Incluso la personalización del dilema del tranvía, y su efecto neurológico, sería perfectamente mesurable si el sujeto que debe responder la pregunta estuviese conectado a un escáner cerebral. En el caso de la persona ‘normal’, veríamos cómo su amígdala se encendería vistosamente, mientras que con el sujeto psicopático solo reinaría una estática oscuridad (lo cual de algún modo es una congruente analogía visual).

Conclusión

Tras este vago recorrido a través de las estepas de la psicopatía espero que, independientemente de si eres o no un potencial candidato para calificar como psicópata, al menos te haya servido para cuestionar el por qué ciertos temas, ya sea de manera individual o colectiva, nos generan particular interés. A fin de cuentas el ejercicio es un recordatorio y una invitación para practicar la auto-observación, como persona pero también como grupo social, en lugar de navegar inconscientemente por la lasaña de estímulos y reflexiones. En verdad resulta apasionante tratar de entender cómo funciona nuestra mente o por qué vivimos rodeados de ciertas tendencias psico-culturales en lugar de otras —sobre todo si tomamos en cuenta que el menú de opciones es originalmente infinito. Tal vez no exista algo más delicioso, y a la vez útil, que vivir conscientemente el proceso del autoconocimiento.

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Consigue una suite privada gratis valorada en 23.000 dólares

Siempre que buscamos un vuelo intentamos encontrar la mejor oferta para pagar menos, pero Derek Low, el protagonista de la historia, no lo ha tenido que hacer.

Ha viajado desde Singapur hasta Nueva York en primera clase, pero no ha sido en una corriente, sino en una que no está al alcance de casi nadie. Concretamente ha estado en una suite durante los tres días que dura el vuelo y que está valorada en 23.000 dólares.

Se trata de la suite de Singapore Airlines Airbus 380 que Dereck pagó con los puntos que tenía acumulados con la compañía, así que le salió totalmente gratis.

Y es que a esta suite, vota como la más lujosa del mundo, no le falta detalle alguno. El vuelo cuenta con un ticket dorado que hace ya que todo el mundo te trate por tu nombre como si te conocieran de toda la vida.

Además, en la suite habían pijamas de Givenchy, un neceser con colonias de Salvatore Ferragamo, auriculares Bose y una exquisita comida que más de uno querría.

Y eso no es todo, también tiene uno de los sofás más cómodos que habrás probado jamás y una auténtica cama doble para dormir tranquilamente mientras surcas el cielo.

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El consumismo te esclaviza con la promesa de ser feliz

Desde hace décadas el aparato mediático cerró filas para promover un estilo de vida basado en una simple actividad: consumir. Aparentemente la élite percibió en el consumo al mejor aliado de un sistema financiero que venía gestándose desde el Renacimiento y que consagró su desarrollo con el surgimiento de las grandes corporaciones.

Analizando, incluso superficialmente, este mecanismo al cual se nos incentiva cotidianamente a través de distintas vías, es relativamente fácil percatarse que utiliza, como máximo estimulante, una promesa: la felicidad. Al asociar el acto de consumir con la posibilidad de que seas feliz, millones de personas se vuelcan a perseguir ese estado abstracto, históricamente codiciado, que representa ser feliz.

Pero dentro de la dinámica del consumo la felicidad es algo que jamás se alcanzara, pues haciendo honor a la épica canción de los Rolling Stones, “I can’t get no satisfaction”, se trata de un modelo explícitamente construido para evitar que llegues a tu fin y, en cambio, vivas atrapado en un proceso simulado de búsqueda de felicidad. Pero ser esclavo de este espejismo no es la única consecuencia de volcarte a consumir. También existen otros efectos como la pérdida de identidad, la alienación e incluso la pérdida de una autoestima genuina.

Y es que a fin de cuentas el problema de raíz, que origina las consecuencias recién mencionadas, se debe a que una persona deposita su identidad (esto es, su capacidad de diferenciación con respecto a la otredad) alrededor de los artículos y productos que compra. Paralelamente se olvida de buscar respuestas en su interior, desestima por completo el auto-conocimiento y comienza a asociar íntimamente su valor como individuo a aquellos objetos que posee. Y es precisamente por estas características psicosociales que el consumismo termina por ser una eficiente prisión para millones de personas.

A pesar de que el consumismo es un estilo de vida que ya estas alturas pudiese considerarse añejo, lo cierto es que con el paso del tiempo hemos sido testigos de manifestaciones cada vez más patológicas en torno a este fenómeno. Desde iglesias adquiridas para transformarlas en centros comerciales (con el peso simbólico que lleva implícita esta acción) o personas que venden sus propios órganos para adquirir el gadget de moda, hasta estudios que confirman que ciertas marcas activan la misma región neurológica en algunas personas que la detonada por principios religiosos.

Pero si bien estamos parados en el clímax del consumismo, también podríamos hablar de que, tal vez, estamos también viviendo el apogeo de una conciencia que eventualmente pudiese obligar a un rediseño de la actual filosofía de vida, algo que inevitablemente terminaría por impulsar un replanteamiento de las estructuras económica, cultural y, por qué no, psicosocial.

Esta conciencia ha encarnado en diversos movimientos que intentan hacer frente a la inercia masiva, sagazmente manipulada, que envuelve a la mayoría de la población. Hace unos días se habló en Pijama Surf de un movimiento global conocido como los Freegans, el cual, si bien fue tejiéndose desde principios de los setentas, en realidad no llegó a consumarse como tal hasta hace poco menos de veinte años. Sus miembros, además de ser veganos, una estricta corriente vegetariana, promueven la recolección de deshechos aún aprovechables (recordemos que uno de los axiomas del consumismo es desechar prontamente para sustituir el producto por uno nuevo).

Los Freegans han declarado una guerra frontal al comercio convencional y en especial a ciertos anti-valores que sostienen el actual sistema como la avaricia, la frivolidad y el materialismo. A cambio enarbolan como bandera la promoción de la generosidad, la libertad y la cooperación.

Otro movimiento interesante de reciente creación es el llamado “Decrecimiento”. Esta corriente propone la disminución del consumo y la producción controlada, teniendo como premisa el respeto al medio ambiente, a la coexistencia de ecosistemas y al ser humano. Como su nombre lo indica, el Decrecimiento condena la máxima que rige el actual sistema financiero, es decir, el crecimiento económico a toda costa. Vale la pena enfatizar en que, según ha sido probado, el hecho de que un país crezca económicamente pocas veces se traduce en una mayor calidad de vida para sus habitantes.

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Homewear Mujer Marinero

En blanco y azul este homewear fresco y suave inspira los aires del Mediterráneo.
Cerca quedan las noches de verano junto al mar, el olor a playa y a sal tan característicos de los pueblos costeros.

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Pijama Bebé Plumeti marfil

Porque ellos son la alegría más grande de la vida y porque nos encanta vestirlos cómo pequeños príncipes o pequeñas princesas.
Para esta temporada hemos diseñado este pijamita de bebé monísimo y sencillo.
En plumeti color marfil con vivo al tono, suave, agradable y práctico.

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Pijama Niño Raya marinera marino

Un icono de nuestra marca.
Este pijama de popelín en raya marinera azul y blanco además de su tacto agradable y frescura es muy favorecedor y masculino.
¡Puedes conjuntarlo con la camisola marinera de mujer o con el homewear de hombre!

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Homewear Mujer Raya marinera fresa

Apostamos por las rayas marineras que son un clásico y ¡nos encantan! para este homewear de mujer de camiseta de punto y short de tela.
Para variar un poco hemos escogido el rosa fresa, fresco y favorecedor.
¡Veraniego a tope!

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Camisola Raya marinera marino

Esta camisola es un éxito cada temporada y no podemos dejarla de lado para esta primavera.
La prenda por excelencia para la mujer sexy, femenina y discreta.
Apostamos por las rayas marineras que son un clásico y ¡nos encantan!
Azul marino y blanco... I love it!

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Camisola Raya marinera marino - Vicky Bargalló Pijamas

Esta camisola es un éxito cada temporada y no podemos dejarla de lado para esta primavera.

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13 majestuosas fotografías de la Tierra desde el espacio exterior

Una mezcla de orgullo cósmico y amor planetario resulta de la observación de la Tierra desde el espacio exterior. Y aunque sabemos con certeza que “como es arriba, es abajo”, es decir que a fin de cuentas nosotros somos por si solos un microcosmos, no por ello este ejercicio deja de generar una emotiva hipnosis tras acceder a estas majestuosas vistas (el masaje está en el paisaje).

En esta selección de imágenes verás desfilar islas, amaneceres, auroras boreales, desiertos, ciudades, ríos, volcanes, entre otros, todos ellos personajes protagónicos de la grandeza planetaria que nos fue concedida bajo el compromiso de protegerla, de gozarla, e incluso más allá, de encarnarla. Sin duda el canal más accesible, y tal vez el más propicio, para entablar un diálogo con nuestra porción de divinidad, es a través de la interacción con nuestro entorno natural.

Y con la esperanza de construir un hiperestético recordatorio sobre la mágica condición de nuestro planeta, es que en Pijama Surf decidimos compartirte este paseo terrastral por los espejos sagrados que a fin de cuentas todos llevamos dentro (a pesar de los esfuerzos pseudoeducativos por convencernos de que la humanidad es algo aparte del resto de la naturaleza). Evolución central de conciencia, a través e la mirada también puede accederse a la gran fiesta del cosmos…

http://pijamasurf.com/2011/04/13-majestuosas-fotografias-de-la-tierra-desde-el-espacio-exterior/

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1 comentario

marilosalmeronfernandez Qué belleza!!


Camiseta de manga corta en algodón, con cuello de pico y dibujo de Miffy. Lisa por arriba, con dos botones a los lados, y con rayas a partir del pecho. Pantalón corto con estampado de rayas y cintura elástica. 100% algodón

Pijama corto Miffy de algodón.




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